viernes, 7 de febrero de 2014

“La culpa es del otro”

Hace dos semanas corrían ríos de tinta tras la dimisión del Presidente del F.C. Barcelona Sandro Rosell, tras la transferencia de Neymar una de las más comentadas de las últimas décadas con cifras y cláusulas hasta aquel momento desconocidas, y una denuncia por parte de un socio que llevó a Sandro Rosell a estar imputado, el hasta aquel momento presidente decidió dejar su mandato presentando su dimisión irrevocable. En este post no pretendo entrar en tal fichaje, ni en el proceso jurídico abierto, simplemente por una cuestión muy clara, no me parece realmente relevante en mi vida diaria. Lo que sí quiero sustraer de aquí es el acto de la dimisión, una acción muy poco practicada por políticos, aunque no por faltas de suplicas de los ciudadanos. Existiendo este reclamo popular para que altos cargos presenten su dimisión, me ha extrañado las suposiciones populares que se le han atribuido a que lo haya hecho Rosell, conjeturando que <<si dimite es porque algo habrá hecho, o algo tendrá que esconder>>, quizás este voz populi se deba al carácter intrínseco que tenemos todos los ciudadanos de este país de grandes opinadores indiferentemente de la materia que se trate, ya que en el caso de que no lo hubiera hecho también tendríamos juicio de valor diciendo <<que se agarra al cargo>>.

El acto de dimitir es quizás la culminación de la asunción de responsabilidad en un puesto, y aquí radica uno de los grandes problemas como sociedad que tiene este país, en el “ADN” de los españoles podemos encontrar grande virtudes pero la responsabilidad individual no es una de ellas, tenemos poco interiorizadas nuestras funciones como ciudadanos pero sobretodo a nivel profesional, así que a la mínima de turno intentamos escurrir el bulto hacia el de al lado (por supuesto cabe decir que el grado de irresponsabilidad está más presente en algunos individuos que en otros), esto se refleja en que cuando hablamos de algo que creemos que no debería ser así siempre hablamos en tercera persona, donde no nos hacemos participes, como por ejemplo quién no ha escuchado “Es que la gente no sale a la calle por más recortes que hayan”, por supuesto esa persona no se incluye en el colectivo de ciudadanos pasivos.

Personalmente creo que carecemos de esta facultad por el modelo empresarial que ha transcurrido a lo largo de la historia de este país, la mítica figura del encargado ha dejado poco pie a la responsabilidad individual de los trabajadores, y en cambio ha potenciado la deslealtad entre compañeros, premiando al chivato y desprestigiando al trabajador autosuficiente. El problema es que este puesto de encargado está mal entendido,  se ha implementado como un mero supervisor más propio del control de presos, que del líder que se pone a dirigir haciendo las mismas funciones que los trabajadores. 

Esta carencia de responsabilidades no se refleja exclusivamente a nivel personal sino que a nivel institucional o burocrático es todavía, si cabe, más evidente. La organización territorial de nuestro país es un instrumento que potencia este comportamiento, ante un mapa administrativo (Estado, Comunidades Autónomas, Diputaciones y Municipios) con duplicidad de funciones y con una hiperrepartición de funciones que facilita la debilidad en la asunción de obligaciones. Estos entes administrativos en muchos casos por desinformación de su propias funciones no asumen sus propias responsabilidades y esto da lugar a situaciones donde todos nos habremos visto reflejados alguna vez, en las que vamos de “ventanilla en ventanilla” sin que nadie realice el procedimientos administrativo correspondiente sin antes haber escurrido responsabilidades ante otros entes, hecho que provoca que el usuario se sienta más participe de un sketch de Monty Paython antes que del correcto funcionamiento de la administración pública.


He escrito sobre esta facultad de la cual carecemos en el país, porque algo que me llegó durante la carrera de Ciencias Políticas es que para el buen funcionamiento de los entes públicos (aunque igualmente aplicable a empresas privadas) hay que transmitir responsabilidades a los empleados y que estos las interioricen como parte esencial de su trabajo, y para fortalecer este procedimiento por supuesto tiene que a ver un buen director que sepa atribuirlas, y  sobretodo que sepa juzgarlas como es debido, porque lo que no puede seguir ocurriendo es que en una fallo de empresa o administrativo, quien responde antes sus actos sin desimir responsabilidades sea quien acaba mal parado ante el que se esconde entre el grupo.

sábado, 25 de enero de 2014

El negocio de las redes sociales y portales de búsqueda.

En pasados posts hablé de los efectos que ha traído internet al mundo de la información, quizás en el terreno donde más influye la desinformación que expliqué, sean las redes sociales, las cuales son las actuales plazas mayor de cualquier pueblo de siglos pasados, donde el primero en contar la noticia sentía una gran satisfacción al ver que se propagaba lo explicado, sin importar la veracidad de esto. El problema es que la información que surge en redes sociales no se queda solo en tus conocidos más cercanos como en aquella época, actualmente nos encontramos con un flujo de publicaciones inimaginables hace unos años, que da la vuelta al mundo en apenas horas.

Las redes sociales han tenido un crecimiento exponencial en apenas diez años, tanto en número de usuarios que la utilizan como en el valor económico como empresas, tanto Facebook, Twitter y Google cotizan en bolsa, y aunque su rendimiento en el mercado bursátil no es todo lo bueno que se esperaba, el capital de sus empresas sí ronda valores astronómicos propios de grandes empresas con décadas de beneficios. Ahora bien si sus servicios son gratuitos ¿de dónde sacan estas empresas beneficios? Ellos alegan que gran parte de su enriquecimiento se debe a la publicidad, pero realmente una empresa no hace una fortuna solo con este recurso económico. El problema es que la fuente de ingresos mayoritaria es mucho más oscura como para hacerla pública. Solo hay que pensar en el único recurso del que disponen a partir de hacernos usuarios o buscar en sus portales, nuestra información (publicaciones, datos de registro, datos confidenciales, conversaciones privadas…). Actualmente la información de las personas es uno de los bienes más cotizados, tanto por empresas privadas como por gobiernos, cada una la requiere para distintos fines, pero muy poca es utilizada para el beneficio de la propia persona.

Todas estas empresas de nueva generación han reconocido la venta de información de  sus usuarios a distintos gobiernos que la solicitan alegando motivos de seguridad, pero el uso que hacen de ella va más allá de la simple vigilancia, la cual llega a convertirse en un estricto control de la intimidad indiscriminadamente. En cambio dichas empresas son más reticentes a la hora de reconocer la venta de información de todas sus cuentas a empresas privadas, pero este hecho se demuestra en la cantidad de fondos privados que reciben de diversos sectores empresariales: aseguradoras, clínicas privadas, agencias de viajes, medios de comunicación… Todos estos sectores realizan inversiones en Facebook, Twitter o Google buscando unos beneficios que se materializan de dos formas, la primera es la lógica y directa, es el típico rendimiento económico del cual obtienen beneficios en forma de capital, y la segunda es indirecta y más oculta, por la que estas empresas reciben toda aquella información de ciudadanos que son clientes de redes sociales, para la utilización en sus fines empresariales, realizando así un estudio de mercado y un seguimiento de sus clientes mucho más verídico y por lo tanto eficaz. Dos ejemplos verídicos para reflejar esta realidad:

Gobiernos: Actualmente las redes sociales sirven de sustituto de los antiguos espías de servicios de inteligencia, ahora si alguien resulta molesto para un gobierno solo hace falta buscar su actividad en redes sociales o conversaciones privadas, para encontrar aquel elemento comprometedor que sirva de herramienta para el chantaje y mantenerlo alejado y/o callado.
Empresas: Centenares de personas han presentado denuncias al darse cuenta que sus aseguradoras les habían aumentado el precio de sus recibos, cuando pidieron explicaciones ante sus empresas de seguros se dieron cuenta que estas conocían de su propia información sin que ellos se la hubieran notificado, esta la habían conseguido teniendo acceso al historial de sus búsquedas y a publicaciones en redes sociales, por lo que no requieren de más pruebas.

Al conocer todo este entramado, uno se pregunta ¿Por qué sí hay pruebas de estos hechos no se les pueden condenar por la utilización que hacen de algo privado? La respuesta es clara a la vez que preocupante, no hay delito si hay consentimiento para que se produzca la acción, y en este caso nosotros les autorizamos para que hagan lo que convenga con nuestros datos en el mismo momento que “leemos” y firmamos la política de privacidad, en todo ese texto interminable y propio de una cláusula hipotecaria, encontramos fragmentos donde legalizan estas acciones. Y aquí es donde radica el problema porque si al vacío legal que existe en el mundo de internet donde de momento no existe una jurisdicción a la que ceñirse para condenar delitos, le añadimos la falta de escrúpulos que existe actualmente en el mundo empresarial donde lo que prima es el máximo beneficio por encima de cualquier valor ético, obtenemos como resultado este flujo oculto de información entre empresas y gobiernos, mientras los usuarios nos sentimos realizados al compartir con amigos públicamente, vía redes sociales: nuestras preocupaciones, intereses, opiniones, condiciones laborales y sentimentales, o cuando en portales a los que otorgamos falsa confianza introducimos datos que no le daríamos ni a nuestros mejores amigos, en especial los bancarios con los que nos podrían desplumar en un segundo. Si el siglo XXI que está construyendo la interrelación  entre personas de todo el mundo mediante redes sociales sirve para que empresas puedan tener mayores beneficios, y los estados nos tengan mucho más controlados en base a sustraer nuestra privacidad, recuperaría a Groucho Marx para decir: ”Paren el mundo que yo me bajo”.


Félix Valle

viernes, 17 de enero de 2014

El esperanzador Gamonal

Esta semana ha estado en boca de todos un barrio de Burgos, y sorprendentemente por la época del año que estamos la noticia no iba referida con las temperaturas de la ciudad burgalesa, sino con una protesta vecinal en el distrito vecinal de Gamonal un barrio de clase obrera conocido en la ciudad castellana por sus reclamaciones a lo largo de los años. La protesta tiene su origen en un plan urbanístico de la ciudad gobernada por el Partido Popular por el que se pretende reestructurar la principal avenida comercial del barrio para convertirla en un boulevard, es decir una avenida con una vía en cada dirección y con un carril bici que transcurra por medio, brillante idea esta última poniendo a los ciclistas entre medios de los coches dado el gran respeto que hay por los ciclistas en vías urbanas en este país, pero quitando errores de proyectos propios de Calatrava. El gran malestar vecinal con este proyecto venia de la supresión de plazas de aparcamiento gratis a nivel de carretera, para construir un parking subterráneo a 20.000 € la plaza, vamos un buen pelotazo urbanístico que le iba a salir a Burgos por 8 millones de euros, seguramente era la mejor manera de gastarlos en el contexto actual. Y todo esto sin ni una previa reunión con los vecinos, sino con una mera aprobación con el consejo vecinal de turno que en muchas ocasiones funcionan por mero clientelismo con el gobierno.

La noticia no es el estupendo plan urbanístico, porque toda buena ciudad española tiene uno similar a este en forma de remodelación urbanística, sino que esto ha salido a luz por la protesta vecinal que sin ver un futuro laboral próximo no iba a consentir tal proyecto. Esta noticia me ha servido para reflejar en la práctica varios de los elementos que he ido mencionando en diferentes artículos:

1/ Sin protesta social no se consigue un cambio: Actualmente están surgiendo formas de protestas virtuales, yo destacaría change.org un portal de internet donde se firma por diferentes peticiones y que ya tiene a sus espaldas algunos méritos, ya que en varios casos han conseguido los objetivos que perseguían. Ahora bien este método nunca debe ser sustitutivo de la manifestación en la calle y sí complementario, porque en la calle es donde los políticos ven realmente el gran descontento ciudadano, aunque muchas veces lo menosprecien saben que a largo plazo no pueden mantener esta queja del pueblo, porque la lógica de votos en la que piensan los gobiernos lo hace inviable. La clara forma de menosprecio o deslegitimación que utilizan en estos casos es señalar las acciones de protesta como violentas, para esto cuentan con los grandes medios que le hacen un gran servicio en esta función.

2/ Intentaron apaciguar la disconformidad social mediante el miedo y la represión: Las protestas se iniciaron la noche del Viernes 10 y se fueron prolongando a lo largo de la semana, pero la noche del Sábado 11 ya se produjeron las primeras detenciones al prever el gobierno que la protesta podría ir a más, esta acción policial tenía una clara finalidad, que no es otra que la de intimidar y provocar que la manifestación se redujera en número de participantes, al ver que el resultado fue el contrario empezó a surgir el desconcierto en el gobierno que se reflejó a la semana siguiente en el anuncio de la paralización de las obras. Casualmente la noche de las detenciones no fue en la que se produjeron más altercados pero estratégicamente si era la más importante a la hora de disuadir.

3/ La permanencia es la forma de conseguir resultados: El barrio del Gamonal tenía claro su objetivo y supo permanecer impasible ante las acciones policiales que pretendían el abandono en esta idea. El agachar la cabeza solo hubiera llevado a la viabilidad del proyecto, y cualquier acción de protesta previa hubiera sido borrada con el tiempo. En cambio la fuerza que han demostrado estos ciudadanos siempre perdurara en la ciudad, y el gobierno sabe que será difícil volver a plantear algo sin una previa consulta a los ciudadanos que aquí perviven.

Si esta protesta no se hubiera llevado a cabo, en unos años tendrían un proyecto urbanístico aprobado que en ningún momento habría tenido la legitimación de los vecinos, así que hubiera ocurrido lo que ha venido pasado a lo largo y ancho de este país en las últimas décadas. Y aunque hay que ser precavido y tener los pies en la tierra teniendo en cuenta que esta protesta es a nivel vecinal, espero que pueda sembrar una base en el inconsciente colectivo de cara al futuro, al menos que se recuerde que a nivel municipal, la fuerza de la reivindicación todavía sigue teniendo fuerza y eficacia.


sábado, 11 de enero de 2014

La era de la desinformación

Desde la universalización de internet se dice que vivimos en la era de la información ya que disponemos de una cantidad inimaginable de información solo al alcance de un click, tenemos a nuestra disposición todas las publicaciones del mundo en una pantalla, es decir ya no solo estamos informados por el ámbito periodístico que nos rodea sino que podemos expandir nuestro campo de información hasta donde alcance nuestro interés. ¿Parece una situación idílica, no? Sí que lo seria sino fuera por un factor: el hombre tiende por naturaleza a sacar la máxima satisfacción del mínimo esfuerzo, este comportamiento casualmente está llevando a que la sociedad preste menos atención a la información y este más desinformada porque la cantidad de noticias que recibe durante el día no es capaz de procesarla para su optimo entendimiento, pero en cambio se sienta plenamente informada.

Al iniciar el post he dicho que vivimos en la era de la información como dicen muchos, pero yo puntualizaría y más bien diría en la masificación de la información. Solo hace falta navegar un poco por internet para darte cuenta la de cantidad de noticias que surgen al minuto, y es verdad que la diversidad de opiniones es positiva para el conocimiento, el inconveniente es que actualmente internet es un mundo sin legislar donde todo vale y eso se materializa en la erupción de información sin contrastar o sin un origen claro, por lo que cualquiera es capaz de lanzar noticias a este campo. Esto genera una fuente de problemas si tenemos en cuenta la sociedad en la que vivimos donde la compasión por los demás brilla por su ausencia y donde el minuto de fama se paga al mejor postor.  

Y es que en la actualidad al estar sumergidos en este sistema de información nos encontramos con diferentes hechos a los que nos hemos acostumbrado, como el surgir de noticias explosivas que a la semana son olvidadas por completo, la cantidad de estudios que salen para legitimar diferentes acciones o como métodos de campañas publicitarias que llevan detrás una Universidad que corrobora ese estudio donde simplemente firman a cambio de una suma de dinero, noticias que tienen que ver con el parte meteorológico que acaparan buena parte de noticiarios donde cada año la situación es la más alarmante en décadas o el conocido como efecto Lázaro fenómeno que consiste en que una serie de noticias que se creían muertas vuelvan a resurgir a lo largo del tiempo con meros cambios para volver a salir a la palestra, como ejemplos de estas encontramos diferentes descubrimientos científicos, declaraciones impactantes de algunos cargos políticos, hallazgos arqueológicos que ponen en jaque la historia… Todas estas parecen que van a tener cierta relevancia pero tienen un resultado común, el olvido. Actualmente en la agenda informativa no intervienen solo los medios sino que en ella podemos interferir cualquier ser humano, para ello han sido claves las redes sociales que son un constante resurgimiento de noticias del pasado que solo con cambiar la fecha y un titular impactante vuelven a salir a la luz, en este proceso los clásicos medios de comunicación son un elemento relevante porque adquieren estas noticias como válidas y le dan su propia firma editorial sin antes haber realizado un mecanismo de contraste o validación.

Esta situación está llevando al desconcierto social, ya que en el momento histórico donde más información surge al alcance de cualquiera, menos somos capaces de retenerla. Esto está llevando a una falsa sensación de estar informados de diversos temas cuando más bien estamos desinformados de lo realmente importante, pocas de las informaciones que salen en los medios convencionales son realmente vitales para ser seres con capacidad crítica, más bien son noticias que interesan a diferentes grupos de poder tanto políticos, financieros como empresariales, ya sea para distraer nuestra atención, manipular nuestra forma de pensar mediante el adoctrinamiento, o ser clientes de diferentes empresas.


Nos estamos acostumbrando a compartir titulares, a exaltarnos por ver unas declaraciones salidas de tono o a unos datos alarmantes, pero este sentimiento que nos despiertan es sofocado a la mañana siguiente con otra cortina de humo. El periodismo sensacionalista está triunfando por delante de la reflexión, el análisis o la opinión fundamentada, actualmente un titular contundente o llamativo, es más leído que el artículo de grandes periodistas que por suerte todavía los hay. 

domingo, 22 de diciembre de 2013

Las herramientas para que no despertemos

Hace un tiempo leí Los cuatro jinetes del apocalipsis de Vicente Blasco Ibañez, considerada como una de las 100 mejores obras en castellano de la historia, así como el primer best-seller del siglo XX en su traducción al inglés, pero curiosamente es una obra ignorada por el sistema educativo español el cual nunca ha considerado adecuado que una obra popular en el mundo anglosajón escrita por un español, sea referencia para conocer la historia de la primera guerra mundial que es el contexto donde transcurre la obra. Mientras la leía me encontré con una cita situada en un dialogo entre dos personajes que me hizo reflexionar, la cita literal dice así: “El hombre refinado y de complicaciones espirituales se ha hundido, quién sabe por cuántos años... Ahora sube a la superficie como triunfador el hombre simple, de ideas limitadas, que sabe obedecer.” El personaje está haciendo referencia al ser humano que está surgiendo de la Gran Guerra del momento, lo describe con preocupación por desconocer hasta cuando perdurara este tipo de personalidad, pues bien la respuesta es clara esta manera de actuar a calado en la sociedad hasta nuestros días.

Aunque las dos grandes guerras mundiales contribuyeron a este pensamiento de un hombre que predomine por su inteligencia racional por delante de sus ideas que van más allá de lo vivido, esto ya tenía un origen en el siglo XVII con los filósofos Thomas Hobbes y John Locke con su visión empirista empezaron a desprestigiar cualquier vinculación del hombre con lo espiritual así como las vivencias que no fueran demostrables con hechos, esto alejó al hombre de su origen más natural para acercarlo a la doctrina de Estado, en la que nadie puede estar fuera de las corrientes mayoritarias a riesgo de parecer un loco o un desleal.

Actualmente vivimos en una sociedad que sienta sus bases en los precedentes anteriormente mencionados donde el más obediente consigue logros y el más fuerte predomina,  esta fuerza no se mide en capacidad física sino en acumulación de poder ya sea político, empresarial o económico. Es una relación curiosa porque ellos demuestran estar por encima de los demás como es lógico para sus intereses, pero también existe el reconocimiento por parte de los subordinados a tal poder, esta circunstancia es la misma que se vive en cualquier escuadrón militar. Este trato se basa en el mutuo reconocimiento de posiciones, y en la introducción de mecanismos que imposibiliten la alteración de roles, es decir que sea muy difícil igualar posiciones o subir escalones en la jerarquía, existen diferentes recursos en nuestra sociedad para potenciar esta desigualdad de poder y si abriéramos la mente nos daríamos cuenta de que varios de los elementos con los que convivimos día a día su finalidad concreta es la de poder hacernos sumisos. Para mí existen dos factores que tienen gran eficacia para conseguir este objetivo:
-          La primera es que tengamos miedo, esto se puede expresar de dos formas ya sea mediante la coacción a base de sanciones, limitando la libertad de los ciudadanos a la protesta, endureciendo las actuaciones de cuerpos policiales… (creo que es evidente que en este país conocen de este mecanismo más que de sobra). El otro en cambio está más oculto pero tiene una eficacia igual o mayor a la anterior,  todos disponemos de algún componente en nuestra vidas al cual nos costaría mucho renunciar, aunque no sea de gran valor el riesgo de perderlo es más fuerte que la promesa de un bien superior al que ya tenemos, esto nos hace que seamos reticentes a la protesta, de ejemplo de este nos encontramos el trabajo, aunque sea precario es un mecanismo de posesión que actúa de anclaje como por ejemplo ante una huelga general, los subsidios actúan de la misma manera sobre todo cuando existe el miedo a que te lo puedan quitar. O hablando de protestas ¿Quién estaría dispuesto a salir a la calle y a crear una gran revuelta para alterar el statu quo si su coche fuera el primero que ardiera? (Por que siento mucho desilusionar pero la protesta si no genera miedo en los de arriba nunca conseguirá ningún cambio, y la pacífica de momento no les remueve nada al establishment). Cuando conectamos estas dos herramientas, el resultado es el actual, una pasividad inédita ante todas las políticas con restricciones de libertades civiles y sociales por parte del gobierno.

-          La estrategia de la distracción como así la denomina Noam Chomsky, es una percepción mucho más agradable para el ciudadano que la anterior por lo que es más fácil de ejecutarla y de que surja efecto, ya que consiste en aportarles a los individuos mecanismos que son de su interés y agrado que a la vez que alejan su atención de temas realmente importantes lo distraen, ya que le van haciendo una persona totalmente pasiva al estar adormeciendo su intelecto. El principal mecanismo ejecutor es la televisión, medio que sirve para entretener pero mientras realiza esta actividad está actuando en el cerebro indirectamente al producirle tal relajación que la actividad neuronal es similar a cuando  duerme, fase neuronal con más capacidad para absorber información (algo negativo cuando se trata del actual contenido de la televisión). Pero podemos encontrar más focos de distracción como son la constante tormenta de noticias banales que recorren medios de comunicación e internet y la sobreexplotación del deporte tanto televisivamente como a nivel de prensa, estos se basan en una misma estrategia crear un cierto fanatismo hacia algún icono mediático tanto musical, cineasta, político (irrelevante) o deportivo y bombardear todos los medios con noticias relacionadas con estos referentes con la simple finalidad de alejar de lo que realmente importa, y crear una falsa sensación de estar informado para eliminar la necesidad de iniciar tu propio proceso de búsqueda de otra información.

Estamos en una sociedad donde el Estado no espera otra cosa de nosotros que seamos sujetos pasivos, tal como decía el personaje de la obra de Blasco Ibañez ellos quieren que tengamos unas ideas limitadas que seamos simples y sobretodo que sepamos obedecer, todo aquel que se aleje de este camino, es decir que tenga sus propios intereses, que crea que hay proyectos más allá de los que te pueda ofrecer una empresa o que no crea en versiones oficiales y proteste, nunca lo va a tener fácil, por el simple motivo que estará fuera del alcance de influencia de un gobierno o sistema productivo y eso es realmente molesto.


Félix Valle

lunes, 16 de diciembre de 2013

El oficio y beneficio del establishment político.

Ver en especial los dos primeros minutos.
Este vídeo se hizo famoso por las consecuencias que tuvo en el personaje que sale en pantalla, el juez Andrew Napolitano, el resultado tras pronunciar este discurso fue la eliminación de su espacio televisivo y el fulminante despido de la cadena FOX, mi voluntad no es hablar aquí de la censura en los medios porque sinceramente creo que él tenía bastante claro como acabaría todo después de hacer tales afirmaciones en dicha cadena, ya que es posiblemente el medio de comunicación de derechas más importante del mundo y con estas palabras estaba poniendo en entre dicho al mayor socio político de la compañía que es el Partido Republicano de Estados Unidos. Lo que si me interesa del video es el mensaje que transmite sobre todo los dos primeros minutos, ya que aunque los otros siguen siendo interesantes pero están destinados a la política americana con casos concretos. De Andrew Napolitano posiblemente suscriba pocas de las opiniones que pueda tener pero esto no quita que para mí el trasfondo de este mensaje sea verídico y aplicable a más países como por ejemplo España.

El establishment es un término que engloba a la elite que goza del poder suficiente para manejar un país, este colectivo es independiente a la celebración de elecciones aunque no lo parezca, es un grupo de burócratas anclados en un sistema del cual sacan beneficio y en el que no van a permitir que se realicen cambios ya que es su fuente de ingresos. Las causas de esta situación de privilegio pueden ser varias y diversas pero tanto en Estados Unidos como en España hay un factor común muy importante, y se trata del sistema bipartidista, aunque allí es puro con Demócratas y Republicano, y en España en cambio entran en juego algunos partidos pero siempre con el único rol de dar apoyo a los dos grandes en votaciones, la conjunción de factores acaba de la misma forma en un mecanismo que limita la elección de posibilidades, pese a que se presenten como dos alternativas diferentes con puntos de vista muy alejados según su retórica electoral a la práctica esto es mero simbolismo, y es que la finalidad de ellos es limitar las opciones de votos para evitar que se puedan oír políticas diferentes a las que implantan estos dos partidos (esto queda claro con la imposibilidad de tirar adelante una reforma electoral que permita un parlamento con más alternativas políticas). Y es que en la realidad siempre hay más de un lado para un problema, pero aquí en España siempre que surge un tema delicado o como se conoce aquí un “tema de estado”, sale a relucir el concepto de pacto nacional o de estado, es decir que PP y PSOE pacten una misma política pretendiendo que el establishment que perdura a lo largo del tiempo en este país sea una solución a los problemas de cara al futuro, para los que tienen que poner por delante de todo interés propio unas reformas mirando a largo plazo aunque estas les fueran perjudiciales para su vida política ¿parece algo ingenuo, no?. Los gobiernos para legitimar estas acciones recurren a un concepto cuanto menos curioso como es la opinión publica en la que pretenden englobar el pensamiento de cada uno de los ciudadanos de un país en uno único que abra el debate para una acción política de futuro, es una acción cuanto menos sospechosa de manipulación del pensamiento de los ciudadanos para poder manejar la agenda política.

En la práctica todo lo dicho anteriormente queda muy claro en un departamento de la política norteamericana, cuando se habla de política exterior refiriéndose a la del país más potente del mundo apenas varía en relación al gobierno que este en la casa blanca, como dice George Friedman (asesor de las fuerzas armadas americanas) en La próxima década, Estados Unidos tienen un proyecto de futuro y tanto su relación con los demás países como la posición de su estado en el mundo no depende del color de un gobierno sino de una cuestión nacional. Esto se demuestra en que ambos partidos apoyan la deuda, rescates, crecimiento del gobierno y mandar a su gente a guerras sin sentido con el único fin de seguir garantizando la posición de potencia mundial, para que su establishment así pueda seguir gozando de los mismos privilegios que hasta ahora vienen haciendo. Aunque Obama se presentará como el pacifista del sigo XXI ha seguido con ataques militares igual que en la era Bush aunque fueran diferentes puntos estratégicos, y a colación de esto habría que mirar si Obama es merecedor de tener un Nobel de la Paz a la altura de Nelson Mandela, espero que la historia se encargue de resolver esta comparación.


Parece que esto solo sean cosas de aquellos del otro lado del océano pero cuando observamos la práctica de la vida política de nuestro país en los últimos años nos damos cuenta que es aplicable aquí, ni PP ni PSOE han hecho nada por cambiar un modelo productivo caduco basado exclusivamente en la sobrevaloración de la vivienda y en un turismo carente de referentes fuera del sol y fiesta, han rescatados bancos con dinero público, han continuado con un endeudamiento que ahora mismo supera el PIB del país, y ambos han salvado a su establishment de la justicia con mecanismos que ponen entre dicho el Estado de Derecho. Y ninguno ha reducido el volumen de empleados de altos cargos de un estado sino al contrario pero en cambio sí lo han hecho de funcionarios que son los realmente importantes en un país. Y lo más sorprendente para mí, ambos partidos se echan las manos a la cabeza cuando se habla de reformar la constitución diciendo que esta es sagrada, pero en cambio no les importo reformarla cuando se trataba de complacer a los mercados o porque no decirlo a sus socios económicos, pero en cambio con reformas constitucionales que pongan en peligro el statu quo les ponen muy nerviosos por el simple motivo que crearía un aire de incerteza en el que jamás se han visto involucrados y donde por primera vez se podrían ver alejados del poder que tanto les gusta y del que sacan tanto provecho. ¿A caso tiene sentido una clase política alejada de los ciudadanos? ¿Si su función es servir los intereses de sus ciudadanos y no lo hacen, qué sentido tiene todo este sistema?.

domingo, 8 de diciembre de 2013

La sociedad de las cabras.

Dice una ley matemática que el orden no altera el producto, pues espero que así sea y este aunque tuviera que haber sido el primer artículo no lo fue. Esta entrada en el blog pretende explicar el porqué del título que a simple vista parece casual pero guarda cierto añoro a un acontecimiento histórico muy desconocido al menos en este país, el cual lo conocí mientras escuchaba a uno de los grandes experto mundiales en sociedades secretas Santiago Camacho quien despertó mi interés por esta temática y en particular por dicho caso. 

No es que sea un experto de las sociedades secretas pero sí que despiertan mi interés aquellas que tienen ciertas muestras de su influencia en el sistema actual o aquellas de las que se puede recuperar su espíritu y su ideal, y en este caso me dejo llevar por la segunda opción para mostrar que existen precedentes de situaciones como la actual a las cuales supieron hacerle frente, por supuesto ante todo dejar claro que no comparto íntegramente sus formas de actuar, además de que al ser sociedades secretas hay elementos que se desconocen.

El acontecimiento histórico que reclamó mi atención se sitúa en Alemania alrededor de 1770, en un contexto con una nobleza poderosa alejada de los ciudadanos pero utilizando a esto para gozar de sus privilegios, una riqueza que se concentraba en pocas manos, una iglesia autoritaria, una monarquía que sucumbía ante su rigidez, todos estos factores desbocaban en el descontento de la clase popular. Casualmente parece que aunque hayan pasado dos siglos y medio tal contexto social y político se reproduce en la actualidad con bastante similitud, dándose esta realidad empezaban a surgir nuevos movimientos reclamando cambios, en gran parte de ellos estaba al frente una burguesía emergente sobretodo en la escena política, pero esta sociedad secreta estaba formada por los vasallos artos de los abusos de los nobles.

Esta sociedad llevaba a cabo saqueos y asesinatos en castillos e iglesias, para los cuales se ocultaban a través de máscaras con cuernos que figuraban el rostro de una cabra de ahí que se autoproclamaran La Sociedad de las Cabras, además de incluir este animal en su rito iniciático (ritual propio de cualquier sociedad secreta) el cual tenía un rol asignado en la jura de honestidad y lealtad a los valores de la sociedad. Las víctimas eran la nobleza y el clérigo, los cuales eran los principales causantes del sentimiento de abuso y sometimiento que tenía el pueblo ante ellos. Cuando caía la noche el grito de “Que vienen las cabras” era una alarma que denotaba el miedo que sentían los poderosos ante aquellos que durante el día eran explotados por ellos mismos, con esto los siervos conseguían tener bajo su control a los señores desde la medianoche hasta el alba. Durante 20 años esta sociedad secreta continuo con sus actos y les resulto imposible a sus víctimas ponerle freno, al revés por cada miembro capturado surgían centenares nuevos buscando venganza, esta oleada solo se consiguió silenciar con la promesa de nuevos tiempos y un sistema más igualitario que trajo consigo la Revolución Francesa, proclamaciones que llevaban a cabo la Sociedad de las Cabras, así como Masones y los conocidos como Iluminatis, dos sociedades con gran relevancia en el acontecimiento histórico de 1789.


En cuanto conocí este momento de la historia me vino a la mente el paralelismo con el panorama actual, como ya he dicho anteriormente no suscribo que la forma de actuar se copiara literalmente, pero si el espíritu de esta corporación, el saber hacer frente a la represión que sufrían diariamente por aquellos que estaban por encima solo por tener más poder económico o títulos. Es evidente que ahora vivimos mejor que en aquella época pero, ¿por qué nos hemos de conformar con lo que tenemos cuando hay algunos que almacenan gran parte de la riqueza?, o ¿cuándo los dirigentes nos eliminan derechos, y nos utilizan para conseguir sus propósitos?, ellos dijeron basta a una relación de total subordinación donde lo único que estaba garantizado es que ellos perderían siempre si sus intereses se contraponían con los de la nobleza. Esta sociedad lo tuvieron claro tenían que trasladar el miedo de bando no podían seguir soportando esta relación desigual entre dos seres de la misma especie, y lo consiguieron gracias a la rebelión que rebosaban pero sobretodo a la organización que tenían que supo dirigir el descontento hacia un propósito social compartido por una misma clase, quizás eso es lo que falta actualmente parte del compromiso y ganas de luchar pero sobretodo saber organizar y dirigir la que ya se tiene para focalizarla en el objetivo de cambiar el panorama en el que convivimos. Ellos y otros colectivos semejantes de la época gracias a que no tuvieron miedo en un momento histórico donde el estado disponía de la legitimidad para asesinar si eran capturados consiguieron crear un clima de incerteza en la nobleza, en el cual se sintieron presionados sentimiento que les hizo llevar a cabo cambios que con otras circunstancias jamás hubieran realizado, en cambio actualmente carecemos de ese espíritu colectivo porque individualmente tenemos el miedo a perder lo poco que tenemos por conseguir un escenario político y social diferente, cuando realmente sino conseguimos el cambio el resultado será mucho peor que el miedo inicial.