domingo, 23 de marzo de 2014

La democracia nos fue infiel

La democracia ha sido definida a lo largo de la historia por diferentes autores y corrientes de pensadores, de los primeros fueron Platón y Aristóteles, los cuales la consideraron como <<el gobierno de la multitud>> y <<el gobierno de los más>>, respectivamente. Pero Platón dudaba de la democracia, y señaló algunas críticas de esta en sus reflexiones como “la masa popular es asimilable por naturaleza al animal esclavo de sus pasiones e intereses pasajeros; confiarle el poder es aceptar la tiranía de un ser incapaz de la menor reflexión y rigor”. Uniendo ésta a otra serie de interpretaciones, su pensamiento sobre este modelo de estado indica que la democracia es ingobernable, impulsa la tiranía y la inmoralidad de cada uno. Como contraposición de esta definición profunda y analítica de democracia, tenemos la fría y desapasionada que hace el diccionario de la RAE, calificándola como: “1.Doctrina favorable a la intervención del pueblo en el gobierno 2. Predominio del pueblo en el gobierno político de un estado”.

Cabe decir que cuando hago referencia a democracia, no me refiero solo a votar (derecho que considero fundamental), sino englobo el conjunto de instituciones del estado,  mecanismos de representación, funcionamiento del sistema… Aquí no entro en el estudio de ésta, sino en la visualización o sentimiento que parece tener la sociedad actualmente de ella. Para poner en situación diría que: “esta doctrina es como el estreno de un coche, al principio todo son experiencias positivas y no percibes fallo, pero con los años aparecen las averías y empiezas a dudar de que tu coche tenga los mejores mecanismos del mercado”. El título, de manera irónica, pretende transmitir el sentimiento de gran parte de la sociedad ante la democracia, basándose en la concepción histórica de este modelo como forma de gobernar, donde el poder reside en el pueblo, pero actualmente la gente no percibe que ese poder lo tengan ellos sino una élite, y no precisamente de sabios (como defendía Platón), sino más bien económica y política.

La democracia durante la guerra fría no tenía competencia, era estar dentro de la hegemonía mundial o pertenecer al bloc soviético, así que España tras la dictadura y una transición, pensando más en solucionar el conflicto de aquel momento que en el futuro, estableció una democracia electoral como en buena parte de los países neoliberales, infundiendo que era la única vía de progreso (E. Hobsbawm). Con el transcurso del tiempo la euforia democrática se fue evaporando y empezaron a surgir los problemas intrínsecos del sistema, en parte por la configuración de éste y en otra por aquellos que la han manejado. Hasta llegar a la actualidad donde la percepción de desgaste que sufre la democracia en nuestro país empieza a rozar índices preocupantes, en 2012 la valoración de la población española sobre su sistemademocrático era de 5,8; medio punto menos que en 2008. En esta disminución han intervenido diferentes factores que siguen estando a la orden del día como: la corrupción, la lejanía de los partidos, la injerencia de la Unión Europea en política nacional, el funcionamiento del poder judicial, la presencia del poder económico en la toma de decisiones políticas… 
    
Todos en mayor o menor medida percibimos los problemas del sistema en el transcurso de los días, y culpamos a los políticos actuales así como a los que forjaron el sistema. Pero esta crítica aunque no carece de razón, peca de irresponsable, si antes la sociedad no asumimos culpas. La población española quizás hasta el inicio de la crisis estaba adormecida democráticamente por el resplandor económico, limitándose a votar en las elecciones, poniendo poco hincapié en los fallos del sistema democrático. Fue con la pérdida de esta situación económica y las reformas políticas recientes que se impulsaron las voces críticas contra el sistema y el rumbo que éste está tomando: un blindamiento de los poderes estatales y fácticos, que imposibilitan la asunción de responsabilidades y el justo proceso judicial por ello. Estas reclamaciones han intervenido en el declive de la valoración democrática al cambiarse por completo la mentalidad de la gente respecto al pasado. A finales de la dictadura la gente tuvo una actitud ofensiva y ambiciosa por conseguir aquello que les había sido robado durante cuarenta años, democracia y con ella la libertad; pasado otros cuarenta años de aquel momento y acostumbrados a vivir en los logros de aquel reclamo popular, nuestra actitud es defensiva, ya que luchamos por no perder los elementos de nuestro sistema, aunque empiezan a surgir algunas voces que introducen en el vox populi elementos que podrían enriquecer nuestra democracia.  

Aquel elemento reclamado, más directamente relacionado con la <<democracia electoral>> de la que nos habla Hobsbawm, es una mayor participación ciudadana en la toma de decisiones, tanto en la posibilidad de que las proposiciones de ley ciudadanas tengan un cauce más fluido como un mayor número de referéndums, una práctica muy poco extendida en nuestro país; este mecanismo debería estar bien regulado para no caer en una saturación de éstos, como en el caso de Suiza. Ante una mayoría absoluta como la actual parece más necesaria que nunca esta posibilidad, ya que la la toma de decisiones es unilateral, confundiendo por parte del gobierno mayoría absoluta con absolutismo.

Quizás por el contexto actual que vivimos también se requiere un refuerzo de la separación de poderes para acercarse aquello que planteaba Rousseau. El poder judicial es percibido como una institución donde cada partido intenta influenciar con más fuerza que el resto, este hecho tiene su máxima expresión en el nombramiento de los jueces del Tribunal Constitucional y Consejo General del Poder Judicial, donde los partidos designan a parte de sus miembros. Junto con esto, eliminar los indultos parece fundamental, este es un mecanismo que ya no tiene cabida en una democracia del siglo XXI y el único uso que se le está otorgando ha sido el de librar de las condenas a gente afín al partido o la que anteriormente había realizado algún favor a este.

Si la democracia actual de España no se renueva y mejora, la desafección con el sistema va a perdurar, y el problema es que no hay ningún sistema alternativo que haya tenido éxito. La democracia sin duda es el camino para el progreso y la libertad, pero es un camino que necesita irse restaurando, ya que por sí solo no se regenera. Pero en esto Platón parece que no se equivocaba el hombre se mueve por sus intereses personales, y hasta que eso no cambie y se mire el beneficio colectivo nuestra democracia seguirá perdiendo crédito, y éste como todo recurso no es infinito. 


viernes, 14 de marzo de 2014

Ucrania, y el cinismo occidental


En los últimos días corren ríos de tinta sobre un país al este de Europa, Ucrania. Un conflicto en el que cada uno parece tener su opinión bien fundamentada y la pretende defender hasta el final independientemente de cómo se conduzca el conflicto, por lo que las opiniones sobre este suceso parecen que se inclinan más por la vertiente ideológica que por la analítica, primando por delante el enfoque dogmático al humanista o ético. Así que si pretenden leer un texto más para reforzar su pensamiento respecto a la postura que mantienen ante el conflicto pueden dejar de leer aquí. Lo que pretendo es reflejar la triste situación de un país que se ve abocado a una Guerra Civil por el orgullo de las potencias mundiales por ejercer y demostrar su fuerza, llámese: países de la Unión Europea, Estados Unidos o Rusia.

Respeto que todos tengamos opinión amparada por nuestras concepciones ideológicas, pero estas se han de fundamentar con cierta coherencia y sobretodo humanidad. Quizás el siglo XXI y la Revolución tecnológica nos ha llevado a esto, al poder opinar por todas las vías interactivas posibles desde nuestro hogar sobre un conflicto armado que tiene un presente crudo pero un futuro que es mejor no vaticinar,  si miramos esta realidad parece ciertamente cínico que podamos hacer juicios de valores sobre la población que vive en un territorio donde cada día que despierta no sabe que será de su país, ciudad o casa; sobre todo cuando los actores internacionales que intentan influir en el escenario son como menos sospechosos de moverse por intereses, y no sean la panacea de los sistemas económicos ni democráticos.

Desde el origen de las revueltas en la Plaza “Maidán” que han dado paso a este conflicto se ha intentado legitimar o a la inversa según el prisma con que se viera toda la evolución del proceso, para ello las imágenes o viñetas empezaron a inundar la red substituyendo a los históricos cronistas a pie de campo, esto da paso a una jauría para ver quién publica las imágenes más impactantes o más simplificadora con la voluntad de que al visualizar esta te sientas un ciudadano realizado e informado de un conflicto que se remonta más allá de la disolución de la URSS, y que tiene su esencia en la convivencia de diferentes entidades étnicas dentro de un mismo país: 77,8% Ucraniana, minorías rusas, bielorrusas y rumanas. Estas nunca vivieron ningún proceso de integración por parte del estado y sumándole una gran desafección hacia su gobierno, ha desembocado en la ebullición de un conflicto en dos direcciones: vertical dirigido hacia el estado, y horizontal entre algunas etnias.

Conocer la historia casi siempre resulta de gran ayuda para conocer el presente, y cuando se recorre la hemeroteca de este país a lo largo del siglo XX se vislumbra un país maltratado, en gran parte por su posición geográfica que la convierte en un gran punto estratégico para las potencias, o para aquellos líderes con voluntades imperialistas, en esto comparte experiencias con su vecino del noroeste, Polonia. Ucrania paso una gran época de penurias, conocida como la hambruna, una crisis agrícola gravísima en 1932 y 1933 donde se calcula que llevó a la muerte de siete millones de habitantes del país durante el régimen de Stalin, en lo que algunos historiadores consideran como un genocidio encubierto (o Holodomor), ya que Ucrania es uno de los mayores proveedores agrícolas de toda Europa, por lo que una crisis alimentaria con sus característica resulta inconcebible sin voluntad estatal. Unos años después les tocó sufrir la impetuosa marcha de Hitler hacia el este, una vez conquistada Polonia llegaron a territorio ucraniano donde después de duras batallas perdieron la vida más de 600.00 ucranianos que formaban parte de los dos bandos. El ejército rojo, gracias al apoyo de población nativa en el territorio, consiguió resistir pasándose a conocer a Kiev como “Ciudad Heroica”. Por si la hambruna o ataques militares no fueran suficientes en 1986 Ucrania sufría el peor accidente nuclear de la historia junto al de Fukushima de 2011; durante una prueba en la central de Vladímir Ilich Lenin se produjo un sobrecalentamiento del reactor nuclear produciendo una explosión de hidrogeno, hasta el día de hoy ha sido imposible concluir el número de víctimas que produjo la radiación pero los efectos todavía actúan en población contaminada, además de dejar una ciudad fantasma que hasta el presente continua inhabitada. 

En estos momentos todos hemos oído escuchar del conflicto que agita Ucrania y de sus actores principales, pero la desinformación corre por las calles ya que las noticias están politizadas sea para un bando o el otro. No pretendo ser la voz objetiva del conflicto, porque no creo en la objetividad en política o periodismo. Pero me sorprenden los puntos de vista que se están dando. Que Estados Unidos ha dado apoyo financiero y diplomático a las revueltas originadas en Kiev es algo más que contrastado (el tiempo dirá si también militar), con la voluntad de inestabilizar el panorama internacional y sobretodo tender un pulso a Rusia con un punto geoestratégico como es Ucrania, por donde circula la mayoría de conductos de Gas Natural que provienen de Rusia a Europa, por lo que obviamente la respuesta del gobierno de Putin no iba a tardar en llegar, pero pocos se imaginaban los movimientos armamentísticos que llevaría a cabo el país euroasiático con desplegamiento de flotas navales y cuerpos militares estableciendo bases militares en Crimea, un territorio donde el 70% de la población se siente únicamente rusa, por lo que Rusia debe garantizarse mantenerlos sentimentalmente vinculados al país. Mientras tanto, la Unión Europea una vez más hace pública la carencia de una política exterior común, ya que por el momento continúan sin realizar ningún movimiento destacable en un conflicto que hay que recordar que la erupción de la protesta fue por la voluntad de una parte de ucranianos de incorporarse a la unión. Pero este silencio se debe al interés que tienen la mayoría de miembros de la unión de no molestar a Rusia, ya que las inversiones de sus turistas tienen un papel importante en la recuperación de la economía de buena parte de estos países europeos, entre ellos España.  
Aunque se ha hablado de geopolítica y del lugar que ocupa Ucrania en las estrategias de los diferentes actores que concurren en este conflicto, no es el único factor, sino que nos encontramos con los sentimientos tanto de pertenencia por parte de la población autóctona, como de orgullo por parte de los países. Vayamos por partes, el pueblo de Crimea se siente ruso, por lo tanto es difícil luchar contra esa voluntad de volver a pertenecer a sus orígenes, y luego aparece el orgullo ruso de poder recuperar un territorio perdido por resoluciones históricas. La Unión Europea parece por la labor de concederle Crimea como mal menor para satisfacer el hambre de potencia territorial rusa en Europa, pero quizás la prevención en este caso no sea la mejor opción ya que Rusia se puede lanzar a por territorios del conocido como cinturón de seguridad entre Europa y su territorio, donde la población de algunas localidades de esta zona siguen considerándose rusas. El primer país al que siempre le toca sufrir cuando hay revuelo en esa zona es Polonia, el cual tiene municipios en el este de su territorio con estas características. Pero no es el único que puede sentir la presión rusa.

Europa se juega la estabilidad en su zona y activar los aires imperiosos de Rusia es lo que menos conviene a la Unión, tanto económicamente como diplomáticamente, esto truncaría el objetivo de la UE desde que permitió la adhesión a la eurozona de antiguos miembros de la URSS, el inhabilitar una, posible reconstrucción de esta. Rusia por su banda parece que ha pasado de una postura defensiva en la que no quería perder puntos geoestratégicos que tenía más o menos estabilizados, a una ofensiva donde pretendería adhesionarlos de nuevo. En esto tiene mucho que ver Putin, quizás el líder ruso con más fuerza desde la disolución de la URSS  y desde luego el que más añora el poder del imperio soviético, aunque su ideología diste mucho de ser equiparada a la soviética.

Todos habremos escuchado desde el inicio del conflicto una serie de posibles consecuencias, y quizás ninguna positiva para la población de Ucrania, en quien parece que nadie piensa. Las consecuencias reales solo el tiempo lo dirá pero la injerencia de potencias extranjeras en el conflicto hace presagiar lo peor, ya que si ha habido un momento más cercano al resurgimiento de la Guerra Fría desde el final de esta, sin duda sería el actual, aunque variaría la confrontación ya que no sería entre dos sistemas económicos, sino más bien en una lucha de poder y hegemonía territoriales. El inicio de este posible conflicto estará en ver cómo se gestiona el tema de la energía, ya que el gran factor de coacción y presión entre Rusia y Europa es el suministro de esta.

viernes, 7 de marzo de 2014

Articulo en Cercle Gerrymandering

Hace varios días, sin duda más de los que me hubiera gustado, no publico ningún artículo en el blog, pero esto no significa que haya dejado de escribir, al contrario sigo con más voluntad que nunca. El motivo es que el último artículo que escribí me pareció interesante enviarlo a un portal de politólogos Cercle Gerrymandering con la finalidad que tuviera más visitantes que en mi blog, es un artículo más analítico sobre una problemática del país, y este portal me dio la oportunidad de publicarlo.

Este trata el tema de las energías y en especial entro a fondo con la criba por parte del Gobierno de Mariano Rajoy contra las renovables, indicando la legislación aprobada y la que está pendiente de ello, para dificultar que este sector pueda tener un protagonismo mucho más fuerte en nuestra economía, teniendo en cuenta que España reúne todas las condiciones necesarias para convertirse en la gran potencia generadora en este sector, resulta una actitud suicida ante la negativa de invertir en el futuro. Actualmente las empresas renovables disfrutan de buena salud gracias al trabajo que realizan en otros países decididos en apostar por esta energía.

En contraposición las compañías energéticas tradicionales siguen incrementando su ingresos gracias a no tener una competencia real en la producción de energía, mientras que en su órganos directivos encontramos miembros políticos que han mantenido la hegemonía de estas empresas.


El articulo está en catalán, me gustaría poderlo traducir para que tuviera más difusión pero por motivos de licencias me resulta imposible. En este post quisiera agradecer a Cercle Gerrymandering por la oportunidad y el gran equipo riguroso por el que está formado. 

viernes, 7 de febrero de 2014

“La culpa es del otro”

Hace dos semanas corrían ríos de tinta tras la dimisión del Presidente del F.C. Barcelona Sandro Rosell, tras la transferencia de Neymar una de las más comentadas de las últimas décadas con cifras y cláusulas hasta aquel momento desconocidas, y una denuncia por parte de un socio que llevó a Sandro Rosell a estar imputado, el hasta aquel momento presidente decidió dejar su mandato presentando su dimisión irrevocable. En este post no pretendo entrar en tal fichaje, ni en el proceso jurídico abierto, simplemente por una cuestión muy clara, no me parece realmente relevante en mi vida diaria. Lo que sí quiero sustraer de aquí es el acto de la dimisión, una acción muy poco practicada por políticos, aunque no por faltas de suplicas de los ciudadanos. Existiendo este reclamo popular para que altos cargos presenten su dimisión, me ha extrañado las suposiciones populares que se le han atribuido a que lo haya hecho Rosell, conjeturando que <<si dimite es porque algo habrá hecho, o algo tendrá que esconder>>, quizás este voz populi se deba al carácter intrínseco que tenemos todos los ciudadanos de este país de grandes opinadores indiferentemente de la materia que se trate, ya que en el caso de que no lo hubiera hecho también tendríamos juicio de valor diciendo <<que se agarra al cargo>>.

El acto de dimitir es quizás la culminación de la asunción de responsabilidad en un puesto, y aquí radica uno de los grandes problemas como sociedad que tiene este país, en el “ADN” de los españoles podemos encontrar grande virtudes pero la responsabilidad individual no es una de ellas, tenemos poco interiorizadas nuestras funciones como ciudadanos pero sobretodo a nivel profesional, así que a la mínima de turno intentamos escurrir el bulto hacia el de al lado (por supuesto cabe decir que el grado de irresponsabilidad está más presente en algunos individuos que en otros), esto se refleja en que cuando hablamos de algo que creemos que no debería ser así siempre hablamos en tercera persona, donde no nos hacemos participes, como por ejemplo quién no ha escuchado “Es que la gente no sale a la calle por más recortes que hayan”, por supuesto esa persona no se incluye en el colectivo de ciudadanos pasivos.

Personalmente creo que carecemos de esta facultad por el modelo empresarial que ha transcurrido a lo largo de la historia de este país, la mítica figura del encargado ha dejado poco pie a la responsabilidad individual de los trabajadores, y en cambio ha potenciado la deslealtad entre compañeros, premiando al chivato y desprestigiando al trabajador autosuficiente. El problema es que este puesto de encargado está mal entendido,  se ha implementado como un mero supervisor más propio del control de presos, que del líder que se pone a dirigir haciendo las mismas funciones que los trabajadores. 

Esta carencia de responsabilidades no se refleja exclusivamente a nivel personal sino que a nivel institucional o burocrático es todavía, si cabe, más evidente. La organización territorial de nuestro país es un instrumento que potencia este comportamiento, ante un mapa administrativo (Estado, Comunidades Autónomas, Diputaciones y Municipios) con duplicidad de funciones y con una hiperrepartición de funciones que facilita la debilidad en la asunción de obligaciones. Estos entes administrativos en muchos casos por desinformación de su propias funciones no asumen sus propias responsabilidades y esto da lugar a situaciones donde todos nos habremos visto reflejados alguna vez, en las que vamos de “ventanilla en ventanilla” sin que nadie realice el procedimientos administrativo correspondiente sin antes haber escurrido responsabilidades ante otros entes, hecho que provoca que el usuario se sienta más participe de un sketch de Monty Paython antes que del correcto funcionamiento de la administración pública.


He escrito sobre esta facultad de la cual carecemos en el país, porque algo que me llegó durante la carrera de Ciencias Políticas es que para el buen funcionamiento de los entes públicos (aunque igualmente aplicable a empresas privadas) hay que transmitir responsabilidades a los empleados y que estos las interioricen como parte esencial de su trabajo, y para fortalecer este procedimiento por supuesto tiene que a ver un buen director que sepa atribuirlas, y  sobretodo que sepa juzgarlas como es debido, porque lo que no puede seguir ocurriendo es que en una fallo de empresa o administrativo, quien responde antes sus actos sin desimir responsabilidades sea quien acaba mal parado ante el que se esconde entre el grupo.

sábado, 25 de enero de 2014

El negocio de las redes sociales y portales de búsqueda.

En pasados posts hablé de los efectos que ha traído internet al mundo de la información, quizás en el terreno donde más influye la desinformación que expliqué, sean las redes sociales, las cuales son las actuales plazas mayor de cualquier pueblo de siglos pasados, donde el primero en contar la noticia sentía una gran satisfacción al ver que se propagaba lo explicado, sin importar la veracidad de esto. El problema es que la información que surge en redes sociales no se queda solo en tus conocidos más cercanos como en aquella época, actualmente nos encontramos con un flujo de publicaciones inimaginables hace unos años, que da la vuelta al mundo en apenas horas.

Las redes sociales han tenido un crecimiento exponencial en apenas diez años, tanto en número de usuarios que la utilizan como en el valor económico como empresas, tanto Facebook, Twitter y Google cotizan en bolsa, y aunque su rendimiento en el mercado bursátil no es todo lo bueno que se esperaba, el capital de sus empresas sí ronda valores astronómicos propios de grandes empresas con décadas de beneficios. Ahora bien si sus servicios son gratuitos ¿de dónde sacan estas empresas beneficios? Ellos alegan que gran parte de su enriquecimiento se debe a la publicidad, pero realmente una empresa no hace una fortuna solo con este recurso económico. El problema es que la fuente de ingresos mayoritaria es mucho más oscura como para hacerla pública. Solo hay que pensar en el único recurso del que disponen a partir de hacernos usuarios o buscar en sus portales, nuestra información (publicaciones, datos de registro, datos confidenciales, conversaciones privadas…). Actualmente la información de las personas es uno de los bienes más cotizados, tanto por empresas privadas como por gobiernos, cada una la requiere para distintos fines, pero muy poca es utilizada para el beneficio de la propia persona.

Todas estas empresas de nueva generación han reconocido la venta de información de  sus usuarios a distintos gobiernos que la solicitan alegando motivos de seguridad, pero el uso que hacen de ella va más allá de la simple vigilancia, la cual llega a convertirse en un estricto control de la intimidad indiscriminadamente. En cambio dichas empresas son más reticentes a la hora de reconocer la venta de información de todas sus cuentas a empresas privadas, pero este hecho se demuestra en la cantidad de fondos privados que reciben de diversos sectores empresariales: aseguradoras, clínicas privadas, agencias de viajes, medios de comunicación… Todos estos sectores realizan inversiones en Facebook, Twitter o Google buscando unos beneficios que se materializan de dos formas, la primera es la lógica y directa, es el típico rendimiento económico del cual obtienen beneficios en forma de capital, y la segunda es indirecta y más oculta, por la que estas empresas reciben toda aquella información de ciudadanos que son clientes de redes sociales, para la utilización en sus fines empresariales, realizando así un estudio de mercado y un seguimiento de sus clientes mucho más verídico y por lo tanto eficaz. Dos ejemplos verídicos para reflejar esta realidad:

Gobiernos: Actualmente las redes sociales sirven de sustituto de los antiguos espías de servicios de inteligencia, ahora si alguien resulta molesto para un gobierno solo hace falta buscar su actividad en redes sociales o conversaciones privadas, para encontrar aquel elemento comprometedor que sirva de herramienta para el chantaje y mantenerlo alejado y/o callado.
Empresas: Centenares de personas han presentado denuncias al darse cuenta que sus aseguradoras les habían aumentado el precio de sus recibos, cuando pidieron explicaciones ante sus empresas de seguros se dieron cuenta que estas conocían de su propia información sin que ellos se la hubieran notificado, esta la habían conseguido teniendo acceso al historial de sus búsquedas y a publicaciones en redes sociales, por lo que no requieren de más pruebas.

Al conocer todo este entramado, uno se pregunta ¿Por qué sí hay pruebas de estos hechos no se les pueden condenar por la utilización que hacen de algo privado? La respuesta es clara a la vez que preocupante, no hay delito si hay consentimiento para que se produzca la acción, y en este caso nosotros les autorizamos para que hagan lo que convenga con nuestros datos en el mismo momento que “leemos” y firmamos la política de privacidad, en todo ese texto interminable y propio de una cláusula hipotecaria, encontramos fragmentos donde legalizan estas acciones. Y aquí es donde radica el problema porque si al vacío legal que existe en el mundo de internet donde de momento no existe una jurisdicción a la que ceñirse para condenar delitos, le añadimos la falta de escrúpulos que existe actualmente en el mundo empresarial donde lo que prima es el máximo beneficio por encima de cualquier valor ético, obtenemos como resultado este flujo oculto de información entre empresas y gobiernos, mientras los usuarios nos sentimos realizados al compartir con amigos públicamente, vía redes sociales: nuestras preocupaciones, intereses, opiniones, condiciones laborales y sentimentales, o cuando en portales a los que otorgamos falsa confianza introducimos datos que no le daríamos ni a nuestros mejores amigos, en especial los bancarios con los que nos podrían desplumar en un segundo. Si el siglo XXI que está construyendo la interrelación  entre personas de todo el mundo mediante redes sociales sirve para que empresas puedan tener mayores beneficios, y los estados nos tengan mucho más controlados en base a sustraer nuestra privacidad, recuperaría a Groucho Marx para decir: ”Paren el mundo que yo me bajo”.


Félix Valle

viernes, 17 de enero de 2014

El esperanzador Gamonal

Esta semana ha estado en boca de todos un barrio de Burgos, y sorprendentemente por la época del año que estamos la noticia no iba referida con las temperaturas de la ciudad burgalesa, sino con una protesta vecinal en el distrito vecinal de Gamonal un barrio de clase obrera conocido en la ciudad castellana por sus reclamaciones a lo largo de los años. La protesta tiene su origen en un plan urbanístico de la ciudad gobernada por el Partido Popular por el que se pretende reestructurar la principal avenida comercial del barrio para convertirla en un boulevard, es decir una avenida con una vía en cada dirección y con un carril bici que transcurra por medio, brillante idea esta última poniendo a los ciclistas entre medios de los coches dado el gran respeto que hay por los ciclistas en vías urbanas en este país, pero quitando errores de proyectos propios de Calatrava. El gran malestar vecinal con este proyecto venia de la supresión de plazas de aparcamiento gratis a nivel de carretera, para construir un parking subterráneo a 20.000 € la plaza, vamos un buen pelotazo urbanístico que le iba a salir a Burgos por 8 millones de euros, seguramente era la mejor manera de gastarlos en el contexto actual. Y todo esto sin ni una previa reunión con los vecinos, sino con una mera aprobación con el consejo vecinal de turno que en muchas ocasiones funcionan por mero clientelismo con el gobierno.

La noticia no es el estupendo plan urbanístico, porque toda buena ciudad española tiene uno similar a este en forma de remodelación urbanística, sino que esto ha salido a luz por la protesta vecinal que sin ver un futuro laboral próximo no iba a consentir tal proyecto. Esta noticia me ha servido para reflejar en la práctica varios de los elementos que he ido mencionando en diferentes artículos:

1/ Sin protesta social no se consigue un cambio: Actualmente están surgiendo formas de protestas virtuales, yo destacaría change.org un portal de internet donde se firma por diferentes peticiones y que ya tiene a sus espaldas algunos méritos, ya que en varios casos han conseguido los objetivos que perseguían. Ahora bien este método nunca debe ser sustitutivo de la manifestación en la calle y sí complementario, porque en la calle es donde los políticos ven realmente el gran descontento ciudadano, aunque muchas veces lo menosprecien saben que a largo plazo no pueden mantener esta queja del pueblo, porque la lógica de votos en la que piensan los gobiernos lo hace inviable. La clara forma de menosprecio o deslegitimación que utilizan en estos casos es señalar las acciones de protesta como violentas, para esto cuentan con los grandes medios que le hacen un gran servicio en esta función.

2/ Intentaron apaciguar la disconformidad social mediante el miedo y la represión: Las protestas se iniciaron la noche del Viernes 10 y se fueron prolongando a lo largo de la semana, pero la noche del Sábado 11 ya se produjeron las primeras detenciones al prever el gobierno que la protesta podría ir a más, esta acción policial tenía una clara finalidad, que no es otra que la de intimidar y provocar que la manifestación se redujera en número de participantes, al ver que el resultado fue el contrario empezó a surgir el desconcierto en el gobierno que se reflejó a la semana siguiente en el anuncio de la paralización de las obras. Casualmente la noche de las detenciones no fue en la que se produjeron más altercados pero estratégicamente si era la más importante a la hora de disuadir.

3/ La permanencia es la forma de conseguir resultados: El barrio del Gamonal tenía claro su objetivo y supo permanecer impasible ante las acciones policiales que pretendían el abandono en esta idea. El agachar la cabeza solo hubiera llevado a la viabilidad del proyecto, y cualquier acción de protesta previa hubiera sido borrada con el tiempo. En cambio la fuerza que han demostrado estos ciudadanos siempre perdurara en la ciudad, y el gobierno sabe que será difícil volver a plantear algo sin una previa consulta a los ciudadanos que aquí perviven.

Si esta protesta no se hubiera llevado a cabo, en unos años tendrían un proyecto urbanístico aprobado que en ningún momento habría tenido la legitimación de los vecinos, así que hubiera ocurrido lo que ha venido pasado a lo largo y ancho de este país en las últimas décadas. Y aunque hay que ser precavido y tener los pies en la tierra teniendo en cuenta que esta protesta es a nivel vecinal, espero que pueda sembrar una base en el inconsciente colectivo de cara al futuro, al menos que se recuerde que a nivel municipal, la fuerza de la reivindicación todavía sigue teniendo fuerza y eficacia.


sábado, 11 de enero de 2014

La era de la desinformación

Desde la universalización de internet se dice que vivimos en la era de la información ya que disponemos de una cantidad inimaginable de información solo al alcance de un click, tenemos a nuestra disposición todas las publicaciones del mundo en una pantalla, es decir ya no solo estamos informados por el ámbito periodístico que nos rodea sino que podemos expandir nuestro campo de información hasta donde alcance nuestro interés. ¿Parece una situación idílica, no? Sí que lo seria sino fuera por un factor: el hombre tiende por naturaleza a sacar la máxima satisfacción del mínimo esfuerzo, este comportamiento casualmente está llevando a que la sociedad preste menos atención a la información y este más desinformada porque la cantidad de noticias que recibe durante el día no es capaz de procesarla para su optimo entendimiento, pero en cambio se sienta plenamente informada.

Al iniciar el post he dicho que vivimos en la era de la información como dicen muchos, pero yo puntualizaría y más bien diría en la masificación de la información. Solo hace falta navegar un poco por internet para darte cuenta la de cantidad de noticias que surgen al minuto, y es verdad que la diversidad de opiniones es positiva para el conocimiento, el inconveniente es que actualmente internet es un mundo sin legislar donde todo vale y eso se materializa en la erupción de información sin contrastar o sin un origen claro, por lo que cualquiera es capaz de lanzar noticias a este campo. Esto genera una fuente de problemas si tenemos en cuenta la sociedad en la que vivimos donde la compasión por los demás brilla por su ausencia y donde el minuto de fama se paga al mejor postor.  

Y es que en la actualidad al estar sumergidos en este sistema de información nos encontramos con diferentes hechos a los que nos hemos acostumbrado, como el surgir de noticias explosivas que a la semana son olvidadas por completo, la cantidad de estudios que salen para legitimar diferentes acciones o como métodos de campañas publicitarias que llevan detrás una Universidad que corrobora ese estudio donde simplemente firman a cambio de una suma de dinero, noticias que tienen que ver con el parte meteorológico que acaparan buena parte de noticiarios donde cada año la situación es la más alarmante en décadas o el conocido como efecto Lázaro fenómeno que consiste en que una serie de noticias que se creían muertas vuelvan a resurgir a lo largo del tiempo con meros cambios para volver a salir a la palestra, como ejemplos de estas encontramos diferentes descubrimientos científicos, declaraciones impactantes de algunos cargos políticos, hallazgos arqueológicos que ponen en jaque la historia… Todas estas parecen que van a tener cierta relevancia pero tienen un resultado común, el olvido. Actualmente en la agenda informativa no intervienen solo los medios sino que en ella podemos interferir cualquier ser humano, para ello han sido claves las redes sociales que son un constante resurgimiento de noticias del pasado que solo con cambiar la fecha y un titular impactante vuelven a salir a la luz, en este proceso los clásicos medios de comunicación son un elemento relevante porque adquieren estas noticias como válidas y le dan su propia firma editorial sin antes haber realizado un mecanismo de contraste o validación.

Esta situación está llevando al desconcierto social, ya que en el momento histórico donde más información surge al alcance de cualquiera, menos somos capaces de retenerla. Esto está llevando a una falsa sensación de estar informados de diversos temas cuando más bien estamos desinformados de lo realmente importante, pocas de las informaciones que salen en los medios convencionales son realmente vitales para ser seres con capacidad crítica, más bien son noticias que interesan a diferentes grupos de poder tanto políticos, financieros como empresariales, ya sea para distraer nuestra atención, manipular nuestra forma de pensar mediante el adoctrinamiento, o ser clientes de diferentes empresas.


Nos estamos acostumbrando a compartir titulares, a exaltarnos por ver unas declaraciones salidas de tono o a unos datos alarmantes, pero este sentimiento que nos despiertan es sofocado a la mañana siguiente con otra cortina de humo. El periodismo sensacionalista está triunfando por delante de la reflexión, el análisis o la opinión fundamentada, actualmente un titular contundente o llamativo, es más leído que el artículo de grandes periodistas que por suerte todavía los hay.